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martes, 23 de abril de 2019

El libro: definición, características y funciones



Definición


Un libro, de acuerdo con el diccionario de la Real Academia Española, se identifica como: "un conjunto de muchas hojas de papel u otro material semejante que, encuadernadas, forman un volumen".

(FUENTE: https://dle.rae.es/?id=NG3ktc6)

Los libros como los conocemos actualmente, son el resultado de un largo proceso de avances tecnológicos que ha abarcado siglos y siglos. Todo con el fin de encontrar un medio adecuado para la difusión y conservación de la información y conocimiento de manera escrita, permitiendo así su uso por generaciones presentes y futuras


Característicasde los libros

-Deben estar conformados por al menos 50 hojas sin contar la cubierta, de lo contrario se consideran folios o folletos.

-Son editados previos a su publicación y difusión.

-Son hechos para ponerse a disposición del público.

-Sus páginas presentan algún tipo de contenido, habitualmente texto.

-Se estructuran en al menos dos niveles (capítulos y subcapítulos) que aparecen en una tabla de contenidos en las páginas iniciales del libro para facilitar al lector la consulta rápida de una información determinada. 


Funciones

La función que cumple un libro depende del tipo de contenido que presenta:

-Los libros de texto qué son comunes en las escuelas presentan contenidos didácticos varios y tienen como objetivo transmitir ese conocimiento al lector, por lo tanto, cumplen una función educativa.

-Los libros que le presentan al lector historias o relatos, ya sean de carácter real o ficticio, cumplen la función de entretener. Estos libros presentan una cantidad de géneros muy variada puesto que buscan satisfacer los gustos de los lectores, es por eso que encontramos libros con historias de romance, terror, ciencia ficción,

-Los libros especializados escritos por personas con un nivel de formación alto en un área determinada del saber cumplen una función de expansión del conocimiento.

-Los libros de historia y similares cumplen una función de registro y conservación del saber.

A continuación se presenta un video corto sobre los libros y su historia.



La historia del libro: inicios

Los libros en la antigüedad 



                                            Libro antiguo hecho con tablillas de madera

Los primeros equivalentes a un libro en la antigüedad eran radicalmente diferentes a la imagen que se posee de ellos hoy en día. Mucho antes de la invención del papiro de parte de los egipcios (la cual fue una piedra clave en el desarrollo de la forma del libro moderno) otras culturas antiguas utilizaban para escribir materiales como la piedra, la arcilla, la madera, cerámica, entre muchos otros. Debido a la naturaleza de los mismos la compilación de escritos extensos no era práctica, por lo que lo textos eran usualmente muy breves y anónimos.

Estos problemas se vieron reducidos con la llegada de los pergaminos, los cuales eran mucho más resistentes y manejables. Además, ayudaban a lidiar con las limitaciones de espacio puesto que podían hacerse más extensos si se necesitaba, esta forma era mucho más efectiva que con otros materiales menos flexibles como la roca y la madera. 


                                      

La transición al códice 


Con el paso del tiempo, los pergaminos también dejaron de considerarse suficientemente buenos como para satisfacer las necesidades de las personas. Si bien eran mucho más eficientes que trabajar con roca o arcilla, también presentaban sus propios inconvenientes. El hecho de tener que ser enrollados y desenrollados a medida que se iban leyendo resultaba poco práctico, empeorando en textos de extensión considerable.

El formato usado en los pergaminos fue reemplazado por el códice, el cual es el formato usado por los libros modernos. Los rollos de los pergaminos pasaron a ser cosa del pasado y se comenzó a usar el formato rectangular de hojas de papel cosidas que se asocia con los libros hoy por hoy.

Ese cambio trajo consigo muchos nuevos beneficios que ahora son un estándar que se espera de cualquier libro moderno. Por ejemplo, el formato de códice permitía dirigirse directamente a un punto específico del texto, cosa que no era posible con los pergaminos por su forma de rollo. Además, el formato de códice era ideal para ponerse sobre una mesa, brindando mayor comodidad a la persona para leer un libro y tomar notas al mismo tiempo. Con el tiempo este se fue perfeccionando añadiendo elementos como los índices, que facilitaban incluso más la consulta rápida y directa de la información pertinente de un texto.
 
Durante la mayor parte de la edad media, las copias de un libro se hacían transcribiendo a mano todos sus contenidos. Lo que resultaba una labor larga y ardua. Había personas que se ganaban la vida dedicándose a hacer copias de libros por encargo de eruditos y miembros de la clase alta de la sociedad de la época. Debido a lo difícil que resultaba reproducir un libro, estos eran guardados recelosamente en bibliotecas privadas de nobles o custodiados por monjes en las bibliotecas de los templos.

La autora del libro “Fundamentos de la comunicación”, Dionne Santos García, señala que “la posesión de los libros continuó siendo un asunto elitista en muchos sentidos, pues los coleccionistas, personajes con prestigio y medios económicos para hacerse de costosos volúmenes, además de ser amantes de la lectura, también veían en sus preciados bienes un signo de prestigio y no sólo un acervo informativo”.

Los libros eran símbolo de poder y fortuna por lo cual se mantenían fuera del alcance de la población de clase baja. El conocimiento y la educación no era un derecho, sino un privilegio reservado para unos pocos.

La historia del libro: después de la imprenta

La imprenta: un elemento crítico
A. Fernández Luzón asegura que “en Europa, durante muchos siglos no se conoció más forma de reproducción de textos que la copia manuscrita realizada por escribanos… También se generalizó entonces el uso del papel, elaborado con lino y cáñamo, mucho más barato y manejable que el pergamino.”


La solución a las limitaciones de la reproducción de libros surgiría aproximadamente en el año 1453 en la ciudad de Estrasburgo, Francia. Es ahí donde Johannes Gensfleich Gutenberg crearía la imprenta de tipos móviles (también llamada “de letras sueltas”). La imprenta es una técnica para imprimir textos en un papel por medio de procedimientos mecánicos. Estos procesos consistían principalmente en aplicar tinta sobre planchas o tipos para posteriormente aplicar en ella presión suficiente para transferirla al papel.

Métodos de impresión similares ya existían desde tiempo atrás. Lo que hizo sobresalir la imprenta de Gutenberg fue su sistema de letras sueltas, este permitía alterar el contenido de un mismo molde, pudiendo utilizarse para la impresión de diferentes textos. A diferencia de otros métodos más antiguos que utilizaban bloques de madera en los que los textos se grababan cada uno a mano y cuyo contenido era completamente estático. Es gracias a esta revolución de los métodos de impresión que los libros pueden comenzar a clasificarse como medios de comunicación de masas, al comenzar a dirigirse de manera general a muchos destinatarios anónimos.


Los incunables

Los libros producidos en el periodo de tiempo entre la invención de la imprenta de Gutenberg y el año 1480 fueron denominados “incunables”, un término que hace referencia a que, durante ese periodo, la técnica de hacer libros con la imprenta se encotraba en su infancia. Popularmente se cree que el primer libro impreso por Gutenberg fue la Biblia, aunque, en realidad, ya había reproducido previamente otra obra católica llamada “Misal de constanza”. En dicho libro se incluían los textos utilizados para la celebración de la misa, pero tuvo una tirada más limitada y por eso no atrajo demasiada atención.


El libro y sus cambios a lo largo de los siglos

Siglos XIV-XVI

Tres siglos después de la invención de la imprenta, la sociedad había sufrido muchos cambios, pero los libros permanecían muy similares a cómo eran en sus inicios. No obstante, poco a poco comenzaron a incluirse en ellos elementos que no estaban presentes en los incunables o que los diferenciaban de ellos. Entre algunos de estos están:

- Formatos más pequeños

- Decoración renacentista

- El uso de la portada (Ausente en muchos de los incunables)

- Preferencia por la letra romana en lugar de la gótica

Durante el periodo renacentista (Siglos XV –XVI) las bibliotecas incrementaron su actividad y se pusieron a disposición del público general. Así, el libro comenzó a considerar un instrumento ideal para fomentar la cultura y transmitir nuevas ideas.


Siglos XIX-XX

La revolución industrial trajo consigo un impacto súbito en todos los campos de la sociedad. La producción de libros, por supuesto, no fue la excepción. El desarrollo de procesos de producción más rápidos y mecanizados sustituyeron prácticamente en su totalidad a los métodos artesanales que se habían venido utilizando desde tiempos antiguos. Esto, por otro lado, les permitió a los libros tener un alcance mucho más amplio que antes.

La generalización de la educación para la población y el surgimiento del periodismo despertaron un mayor interés en la lectura en todos los grupos de la sociedad. Debido a estos surgieron diferentes métodos de comercialización y distribución como los clubes de libro, la venta por correo y los libros de bolsillo.


Siglo XXI y más allá 

Con el auge de la globalización y el internet el libro ha ido adoptando una nueva faceta que adopta las ventajas de las herramientas de difusión modernas. Los llamados libros electrónicos o “e-books” pueden visualizarse en una variedad de dispositivos digitales tales como: computadoras, tabletas, teléfonos inteligentes, etc. Estos son, a grandes rasgos, copias digitalizadas de libros publicados también en el clásico formato de papel.

Puede decirse que en la actualidad se está viviendo un proceso de transición, en la cual gran parte de los libros en formato digital son copias exactas de sus contrapartes físicas y ambos formatos conviven, quedando a discreción de la persona cuál de ellos prefiere. Sin embargo, tomando en cuenta los rápidos cambios y avances en la tecnología, puede que dentro de algunos años los libros electrónicos comiencen a adaptar características propias que solo son posibles debido a su naturaleza digital. Así, como ya sucedió en su momento con el paso de libros transcritos a mano a libros impresos mediante procesos mecánicos.